En las últimas semanas vienen pasando algunas cosas (un montón de cosas) referidas a la Asociación del Fútbol Argentino, sus dirigentes, jugadores, equipos, relaciones institucionales, y un largo etcétera. Seguro que ya estás al tanto. La idea aquí es juntar todas esas cosas, pintar un cuadro de situación y ver cómo seguimos (?). No veo casual que todo pase, casi junto, con distintos niveles de gravedad (o no), a dos años y monedas ya de presidencia de Claudio "Chiqui" Tapia.
El dirigente de ascenso, ungido por su relación con Moyano y en complicidad con Angelici, los monjes negros que ostentan el poder de AFA, tiene un mandato que ya podemos calificar de malo para abajo, a partir de (simplemente) los resultados deportivos del seleccionado masculino: volantazo para sacar a Bauza, quizás el único acierto; unas eliminatorias penosas y el Ciclo Sampaoli derrapando en remera y saco en Rusia 2018: el DT contratado entonces hasta 2022, a mitad de julio de 2018 ya no servía más; luego el interinato más largo del mundo, en las manos de Scaloni, el novato: es la señal de mayor desconcierto de una gestión Tapia que, como no podía arruinar más las cosas, tercerizó (¿o en verdad es una cortina de humo?) el fútbol en César Luis Menotti, el innecesario.
La gestión vista desde lo deportivo, por otra parte, es solo un botón (un seleccionado, sin contar los otros), que sirve de muestra (obvia) pero que es parte de una lata llena de botones, botoncitos, botonas, botonetes (?), botonazos. Desgrano, sin más introducciones, algunos fragmentos e ideas sobre cómo está la cosa en el Fútbol Argentino de hoy:
➞ Conmebol se cansó de Tapia: "Chiqui" se pasó de la raya, levantando el dedo en la dirección equivocada (¿cómo se señala hacia dentro de uno mismo?) y le levantaron el banderín. La conducción de Alejandro Domínguez, Lord Impresentable, decidió bajar a Tapia de su cargo en FIFA. Una decisión que, seguramente, se consultó con la otra parte ("hacia arriba") y ¿por qué no? vino un visto bueno. El "Chiqui" tenía poco peso continental, y ahora tenemos menos. Argentina en la larga rampa de la decadencia, capítulo mil.
➞ El problema de la mamushka de representación: el Mundo FIFA funciona como un telar de la abundancia (dar hacia arriba, dar hacia arriba), una red de la que no se puede "estar afuera". La AFA pertenece a Conmebol, la Conmebol pertenece a FIFA. No hay otro modo. Es el organigrama del fútbol: no se pertenece a FIFA por fuera de Conmebol. Por eso, y por lo indicado en el punto anterior, es grave lo que está pasando a nivel continental con el fútbol argentino. Las eliminatorias, que organiza Conmebol para ir al Mundial FIFA, arrancan en marzo. No nos quejemos después...
➞ En el plano local, con la participación estelar de esa "cosa" llamada Superliga, el panorama no es mucho mejor: hace una semana, la temporada que empieza hoy mismo (si me leés en no-viernes: ya empezó) se jugaba con 4 descensos. Pero el lobby liderado por Central y Newell's, los rosarinos que viven en peligro, forzó las reglas, que siempre se doblan y nunca se rompen: vamos entonces con 3 descensos. La paradoja hermosa: se pueden ir igual leprosos y canallas, con algún acompañante, a la segunda división. Ningún lobby (o no ese, muchachos) garantiza la permanencia. Lo que se dobla también se puede romper.
➞ Esta tristeza del mercado de pases la hemos visto pocas veces: los dos clubes más grandes apenas se reforzaron. Boca con un experimento (Hurtado la puede romper o comer banco hasta 2020), un juvenil en un puesto que no necesita (Kevin, el hijo del colorado) y un repatriado "Toto" Salvio (veremos cómo anda, debería sobrarle dinámica y ritmo para la apretada Superliga, si es que tiene espacios para explotar esas virtudes). Además: sumó al fenómeno-De-Rossi que veremos si refrenda dentro de la cancha toda la expectativa generada fuera. River hizo lo mejor que puede hacer un equipo hoy: mantener el plantel, ajustar alguna cosita. ¿Refuerzos? Intentó, o intenta hasta que se pueda, por apenas un jugador (el misterioso Paulo Díaz). Si esto trajeron los dos más poderosos, del resto de los equipos ya nos podemos da una idea (y si no, acá están las últimas transferencias): mucho "mercado interno", trayendo de otros equipos, jugadores sin mucho brillo; ni siquiera de actuaciones destacadas, salvo algunos casos; y mayormente incorporando por gustos de los entrenadores nuevos, y se da bastante esta secuencia: el recién llegado DT los tuvo en equipo(s) anterior (es) y lo lleva al nuevo club. ¿El mejor pase del mercado? Para mí, para mí (?): la llegada al campeón Racing del "10" paraguayo Matías Rojas, figura del Defensa y Justicia de Beccacece. Ah, el actual DT del "Rojo" tiene a otro de sus fenomenitos: Domingo Blanco, el pisador, era de Independiente y, tras el paso a préstamo por el team de Varela, estará en Avellaneda con el blondo entrenador. Así estamos, América. La devaluación del peso, que posiblemente no se detenga de aquí a fin de año (salvo frenos momentáneos), está destruyendo también la economía del fútbol.
➞ El "Messi tonto" fue levemente sancionado y respiramos todos con alivio (?): tras la triste Copa América del "10" argentino, no tan mala dentro de la cancha como lo fue en los micrófonos, llegó la bajadita de martillode Conmebol con una sanción (por ahora) muy leve. Un partido de suspensión, lo que equivale a una tarjeta roja normal. Y unos dolaritos que a Messi le implican media afeitada con la conocida marca de descartables (ah, en las vacaciones se sacó la barba hipster: ya amortizó). Según los que saben, falta bajar el martillo en otra sanción, por los tontos dichos sobre corrupción. El héroe se golpeó el pecho, salió humo y esperamos la (otra) sanción. A Olé le gusta esto (?), para poder llorar más tapas.
➞ La renovación de Scaloni no existe: es interino, es inexperiente, está bancado por el innecesario Menotti y, si hacemos el forzado ejercicio de dejar tooodo eso de lado, además encarna una renovación que no renueva del todo. Los arqueros citados por el DT hasta acá hablan de que, por lo menos, no conoce otros, no buscó, no mira (?). No puede desconocer a los jóvenes (y ya no tanto) promisorios que andan bien en Europa bajo los tres palos. De laterales parece que tampoco imagina mucho el técnico, ya que ni siquiera llevó un par de cada a Brasil. En el medio los únicos aciertos: Paredes, De Paul. Y por otro lado: la incoherencia de no llevar otro(s) volante(s) central(es). A Lautaro Martínez no se lo voy a dar como acierto a este entrenador de la nada: es el mejor prospecto del fútbol argentino desde... ¿el Kun Agüero? Otro nombre que podríamos ir pensando en renovar, si es que Scaloni está para eso.
➞ Y como el despiole es grande, no podía quedar afuera la selección femenina: de la actuación histórica en Francia no se pudo ni terminar un balance y ya estalló una bombita. Los problemas llevan años, el DT Carlos Borrello (único técnico de la historia de la selección femenina, y casi no exagero) es bastante amateur según las jugadoras que ya con años en Europa vieron otras formas de trabajo. No lo dicen así pero lo dan a entender. Los mensajes son claros. Para desgranar un poco todo el asunto: esta nota de Ayelén Pujol en LN. También podés escuchar a Ruth Bravo, una de las figuras de la selección de los últimos años (y pronta a jugar en el nuevo Real Madrid femenino), en una entrevista bastante elocuente sobre las diferencias con el entrenador que la borró, junto a la capitana Estefanía Banini (entre otras), de la convocatoria para los Panamericanos de Lima que comienzan ahorita.
¿Y la selección masculina sub-23? Sin jugadores de Boca, River, Racing ni Independiente, que le quitaron el apoyo a las intenciones del DT Batistapor no ser el Panamericano un torneo en fechas FIFA (tranqui la AFA, eh: bancar al fútbol juvenil nunca), ni tampoco aquellos "mayores" que buscaba el entrenador para aportar experiencia ("tenemos muchos problemas y ellos no merecen estar esperando a que se resuelvan", explicó) la expectativa está muy reducida: Adolfo Gaich, de gran tarea en el sub-20 y Nicolás González, el ex-Argentinos Jrs. que fue venta récord del club hacia el Stuttgart, conforman una lista con pocas luces, en la que pueden destacar también Ignacio Aliseda (Defensa y Justicia) y Agustín Urzi, la joyita de Banfield. Rosario siempre estuvo cerca (?) y Lima parece cada vez más lejos.
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El panorama, y me repito, es preocupante. La conducción de Tapia tiene vencimiento en octubre de 2021 (aunque nunca se sabe en el Mundo AFA). Para ese momento, Argentina todavía puede estar a tiempo de encaminar una clasificación a Qatar 2022 que, con el cuadro de situación que tenemos, va a estar bien complicada (arbitrajes jodidos en todas las canchas, yaaa looos sientooo). Además, si Tapia no renueva su mandato, podríamos dar paso a una nueva etapa en el fútbol argentino (no voy a decir "refundación" porque es una palabra tan gastada que apesta), esa que quizás nunca llegue pero que sigue siendo necesaria.
A esperar, por ahora no nos queda otra. Mientras tanto, los jugadores siguen saliendo como brotes de soja transgénica de nuestro siempre (¿hasta cuándo?) fértil suelo futbolero.