Mundial Femenino: fútbol y política


Dejo por acá, a modo de resumen, una serie de cuestiones sobre el Mundial Femenino Francia 2019 que terminó hace unos días. Estados Unidos se llevó la Copa para New York (y hubo alto parade de festejo), sumando su cuarto Mundial sobre ocho en total.

➞ En uno de los dos o tres discursos políticos más importantes de la historia del fútbol (y no sé cuáles son los otros), la capitana Megan Rapinoe dejó en claro que se puede jugar al fútbol y luchar por otras cosas (derechos, igualdad, visibilidad, respeto) fuera de la cancha. Enfrentada a Trump, en forma explícita, Rapinoe fue el eje central del festejo y su discurso en medio del mismo es impensado en cualquiera de las grandes figuras del fútbol masculino de hoy (o de los últimos... 20 años?). Si no hace una gran carrera política tras dejar de ser futbolista, pega en el palo.

➞ La selección femenina de los EE.UU. es, por lejos, mucho más exitosa que su par masculino. Hace años vienen dando una lucha para cobrar lo mismo y en esta nota de Andrew Das se puede entender el tema en profundidad. Rapinoe, además de capitana del equipo y goleadora del Mundial que recién terminó, es la figura clave en esta lucha. Y el grito "equal pay!" que baja de las tribunas, es el mismo que brota de las jugadoras. Viene surtiendo efecto, a nivel FIFA, ya que Infantino anunció aumentos en el pago de premios para el Mundial 2023 (cuya sede aún no está definida). Por ahora, igualmente, los montos son ridículos comparados con el Mundial de los hombres. En cuanto a la lucha con la federación norteamericana, a la que las jugadoras llevaron a la justicia, la lucha desde el debate público también estaría funcionando: el presidente de la USSF dijo en los festejos que las mujeres merecen cobrar lo mismo que los hombres (está en sus manos hacerlo, mister).

➞ Al mismo tiempo, casi, vimos las particulares escenas ocurridas en la premiación del Brasil masculino ganador de la Copa América. En su casa, con su gente, rodeados de polémica y con una situación política muy particular desde hace años, Brasil (y todos) fue testigo de cómo su presidente, el fascista Jair Bolsonaro, se hizo un lugarcito para levantar la Copa en sus manos. La comparación entre una Copa y la otra, sumando la Copa de Oro (el torneo continental más aburrido a nivel histórico, quizás, de todo el mundo fútbol) que terminó el mismo domingo 7 de julio con México venciendo a Estados Unidos en la final, en una lectura interesante que hace Juan Manuel Herbella en esta nota

➞ Para cerrar este especial: una lectura desde Uruguay, analizando el fútbol femenino de allá y el de acá, las barreras que rompió Francia 2019 (no sólo con récords de audiencia y asistencia a los estadios), y también algo sobre la igualdad, la trayectoria de éxitos del seleccionado estadounidense, la brasileña Marta y la francesa Renard. Y también sobre Rapinoe, claro.